Hablemos
Mi historia

Nueve años persiguiendo
una frase

Esta es la versión larga: los intentos que salieron mal, el que salió bien y cómo terminé dedicándome a esto.

Una tarde de 2007, en una cabina de internet, leí esto en la pantalla:
Gana dinero mientras duermes
2007

La frase que no pude soltar

Una tarde entré a una cabina de internet a hacer unos trabajos. Entre Internet Explorer y una conexión que se caía cada rato, apareció en la pantalla una frase: “gana dinero mientras duermes”.

Me quedé mirándola. Para mí trabajar era estar presente en un sitio y recibir un pago a cambio. Lo otro no cuadraba con nada de lo que conocía. Salí de la cabina pensando en eso, y honestamente no dejé de pensarlo en años.

2009

El curso que nunca pude leer

Compré desde México un curso que prometía lo mismo: ganar dinero mientras aprendía inglés. Me costó caro y esperé semanas a que llegara por correo.

Llegaron los discos y los libros. Veinte lecciones, todo en inglés. Yo no entendía una palabra. Vi cinco minutos del primer CD y ahí quedó, guardado.

Fue plata perdida, pero me dejó la primera lección: nadie te vende un atajo de verdad.

2013

Los años de perder dinero

Entré al mundo de los PTC, esas páginas que pagaban por ver anuncios. Invertía, la página cerraba a los meses, perdía todo. Volvía a invertir en otra convencido de que esta vez sí.

Después llegaron las criptomonedas y repetí el mismo patrón con más entusiasmo y peores resultados.

Lo que más me dolió no fue el dinero. Fue que amigos y familiares que me habían escuchado hablar de todo esto dejaron de creerme. Eso cuesta más de recuperar.

2016

El blog que sí funcionó

Empecé a estudiar Desarrollo de Sistemas de la Información. Mientras estudiaba abrí un blog en Blogger y me puse a escribir sobre lo que iba aprendiendo: las partes de una computadora, cómo funcionaba tal cosa, lo que fuera. Sin estrategia y sin saber lo que era el SEO.

Empezaron a llegar visitas. Se volvieron muchas. Compré un dominio propio, activé la monetización con AdSense y un día me fui a dormir.

Al día siguiente entré a la cuenta y había dinero. Nueve años después de aquella cabina de internet, la frase por fin tenía sentido. Pensé que había llegado.

2017

Y el día en que lo perdí todo

Vivía con mis sobrinos. Una tarde dejé la computadora abierta con mi propio sitio en pantalla y ellos se pusieron a hacer clic en los anuncios, jugando, sin saber lo que hacían.

Google detectó los clics inválidos y cerró mi cuenta. El blog seguía ahí, con todas sus visitas, pero ya no generaba nada.

No fue culpa de nadie más que mía: fue descuido e inexperiencia. Me pegó fuerte, no lo voy a negar. Pero aprendí más de esa caída que de todos los meses buenos juntos.

2018

Aprender un oficio de verdad

Dejé de buscar formas de ganar dinero pasivo y me puse a aprender algo que dependiera de mi trabajo. Diseño web: WordPress, Wix, Shopify, y después el código de verdad.

Creé marketingvirtuales.com para escribir de lo que sabía y fabridigital.com para ofrecer servicios. De ahí nació InnoPerú, mi primera marca real: diseño web, tiendas online, posicionamiento y mantenimiento.

Durante varios años fue mi escuela y mi sustento. Cada cliente me enseñó algo que ningún curso me habría enseñado.

2024

Marojhan

Quise un nombre más corto y, sobre todo, más mío. Marojhan viene de nuestras iniciales: Marcos, Rosy y Jhandy, nuestra hija.

Rosy se encarga de la coordinación y de que ningún cliente se quede sin respuesta. Yo diseño y desarrollo. Jhandy todavía no sabe qué es una página web, pero es la razón por la que trabajamos como trabajamos.

Hoy hago lo mismo que hacía en aquel blog de 2016, pero para negocios que lo necesitan: escribir, construir y conseguir que Google los encuentre.

¿En qué estoy hoy?

Diseñando sitios web y trabajando el posicionamiento de negocios peruanos desde Marojhan Digital. Si quieres ver lo que hago ahora, está todo en la página principal.